Ayer, Moreno Bonilla alertó por primera vez sobre la peligrosidad de las balsas con residuos tóxicos resultado de la minería, anunciando que esta última borrasca podría suponer rupturas en las mismas. Lo hacía en el mismo día que se anunciaba un decreto para “incrementar el impacto económico, social y de empleo” de las propias minas.

Después de campañas de impulso a la minería en Andalucía por parte de la Junta, incentivando mayor participación y alegando por la recuperación del sector, Moreno Bonilla reconoce lo obvio, la implantación de la minería como un sector más, es un peligro. 

Esto no es nada nuevo, organizaciones ecologistas, comunidades de vecinos, ayuntamientos y agrupaciones políticas ya hemos denunciado en múltiples ocasiones los numerosos riesgos  que conlleva la reapertura de minas, entre ellos, los vertidos. Materiales tóxicos que terminan siendo absorbidos por la tierra o el agua, afectando a todos los entornos por donde pasan. Con esta última borrasca, a Moreno Bonilla no le ha quedado más remedio que reconocer que posibles desbordes en balsas con contenido tóxico son una amenaza para la salud. 

Esto no es un caso nuevo ni aislado, las denuncias por proximidad a viviendas o la capacidad de estas balsas son continúas y cada vez en más provincias. Con nuevas ayudas a empresas mineras y el actual decreto, cada vez serán más minas las que tendrán actividad. La planificación aún está pendiente. Cuánto riesgo estamos dispuestos a asumir teniendo en cuenta no sólo la cercanía a municipios habitados, sino la posible contaminación a ríos y tierra de donde se sacan productos alimentarios, a embalses que abastecen a poblaciones enteras y por supuesto, no dejando atrás, no solo la salud de las personas sino la de toda la fauna y flora que rodea a las extracciones. 

El agua es un recurso clave. Mientras que estudios alertan de la peligrosidad de contaminar recursos hídricos de Andalucía, y provocar un posible “colapso” en el abastecimiento de agua, hoy, añadimos que las últimas borrascas han convertido a las balsas de vertidos, hasta ahora consideradas por Moreno Bonilla como seguras, en un peligro. 

Desde Iniciativa del Pueblo Andaluz siempre hemos reprochado que el sistema vendido por el PP Andaluz de “minería sostenible” no era más que un invento discursivo, denunciado por los propios expertos, sino porque es continuista de sistemas económicos a costa de recursos naturales y la propia salud del medioambiente. Reclamamos, una vez más, y con más motivos que nunca, que la reapertura de minas en nuestra tierra no puede llevarse a cabo sin tener en cuenta la carga negativa que dejará para siempre. Ya que Moreno Bonilla por fin admite su peligrosidad, su  gobierno debe paralizar la reapertura de los proyectos mineros.